Artículos de Arte

La figura de José Martí en la plástica y la crítica de los años 80 y 90 en Cuba por el Dr. Jorge Camacho, Universidad de Carolina del Sur, Columbia, SC.

A fines de la década de los 80, la plástica cubana comienza un periodo de renacimiento que se manifiesta en una serie de proyectos y exposiciones en las galerías de 23 y 12, y L y 21 del Vedado y en el Castillo de la Fuerza. En estos proyectos se percibe un intento de repensar la figura del héroe desde un punto de vista crítico. Ya sea a través imágenes de carácter erótico-grotesco como en el caso de Tomas Esson o en contextos metarreligiosos como en Alejandro Aguilera. En el siguiente comentario quisiera analizar estas representaciones, y en especial las que tienen que ver con la figura del héroe de Dos Ríos en la plástica cubana de los años 1980 y 1990. Quiero llamar la atención sobre los casos de utilización irónica de las imágenes, la crítica a la teleología revolucionaria y otras formas de subversión en el contexto de la ideología oficial. El marco teórico del que parto es la teoría de la recepción propuesta por Jauss y otros teóricos alemanes y norteamericanos. Según esta teoría es posible rastrear las formas interpretativas de la obra de arte en determinados contextos y periodos históricos. El receptor es un agente activo que crea la obra al mismo tiempo que la interpreta y a través de estas lecturas pone en movimientos códigos semióticos -según la expresión de Roland Barthes, en una especie de juego interminable con el texto. En todo caso, nuestra lectura es autoreflexiva. El significado que le atribuimos a las obras en contextos específicos lo que hace es recrearlas, y al mismo tiempo las realizan como obra en la comunidad de lectores a las que pertenecen.

Un momento importante de la recepción del héroe de Dos Ríos en la plástica cubana ocurrió en 1989 en el llamado proyecto del Castillo de la Fuerza. En tal ocasión se exhibió la escultura de Alejandro Aguilera “playitas y el Granma” donde aparecen Fidel Castro, Camilo Cienfuegos y José Martí en un bote, presumiblemente el mismo que utilizó el último para llegar a Cuba en 1895. Esta escena que en otro contexto cultural pasaría inadvertida, despertó considerable atención. El simple hecho de reunir los iconos guerreros dentro de un marco figurativo, no expuesto a la contingencia y los reclamos de la historia, hacían de ella una representación sui-generis, abiertamente problemática para la ideología revolucionaria en el poder. Se abrían así las compuertas de la historia y la política al cuestionamiento de la imaginación. El arte revolucionario según la estética del realismo socialista impuesta desde los años 60 en la isla, anulaba cualquier espacio de duda o ambigüedad en la representación artística exigiendo del artista una transparencia ideológica acorde con los presupuestos revolucionarios. El arte debía ante todo ser un arma de lucha, debía enseñar, y construir la nueva sociedad y el nuevo sujeto.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 >

Preguntas Frecuentes
Someter preguntas
Bibliografía
Premio José Martí

Tienda en línea
JM Educ Foundation, Inc.

Dr. Jorge Camacho
Dr. Jorge Camacho


Para comentarios puedes dirigirte a:
jorge.camacho@mail.atu.edu

¡Apoya a los escritores que mantienen viva nuestra cultura: ¡Compra un libro!

Al comprar un libro, nos ayudas también a mantener la Fundación Educacional José Martí. Las ganacias serán invertidas en construir esta página web, y así podremos ofrecer aspectos más amplios de la vida y obra de José Martí.

Preguntas Frecuentes
Libro de Visitas
Boletín de Noticias
Tienda en Línea