El pensamiento transcendente... (cont.)
Por Rosa Lía De La Soledad
La Muerte: la inmortalidad y el sentido de la eternidad presuponen la vivencia previa de la muerte y experimenta en la vida: no es perdido el tiempo ya vivido y le cantará a su progenitora el poema ¡Madre mía! de diciembre 30, 1871; dos meses y tres días después del fusilamiento de los ocho estudiantes de medicina.
…y si en tu amor no creyera
la serie de las vidas viviría,
y como alma perdida vagaría,
y eterno loco en los espacios fuera.(70)
En torno a estos versos puede verse claramente la actitud filosófica ante la muerte, o lo que conlleve a ella, y asevera:
...el idealismo no es deseo vago de muerte, sino de convicción de vida posterior que ha de merecerse con la práctica serena de la virtud en esta vida.(71)
Como Unamuno, que no se resigna enteramente a morir, para Martí el hombre es como la fabulosa ave Fénix que renace. Es esa ave que, quemada en la hoguera de Arabia, renacía de sus cenizas(72)
es la eternidad que emana de la resurrección del alma y afirma este concepto cuando dice en sus versos:
Todo, en lo Térreo, si cenizas se hace,
Más lozano y vivífico renace:
Y el alma resucita: Yo la he visto...(73)
Miguel Unamuno, otro de los filósofos más grandes de su época, ensayista, novelista, poeta y dramaturgo español, considerado como el "humanista de la época moderna", examina el conflicto entre la fé y la razón en su obra. El deseo por la inmortalidad y la búsqueda del amor en la historia de la humanidad por este genio de la literatura, ayudaron a estimular el intelecto español en la llamada generación del 98.
Hay que creer enla otra vida, en la vida eterna de más allá de la tumba…” “…hay que cree en esa otra vida para poder vivir esta y soportarla y darle sentido y finalidad. Y hay que creer acaso en esa otra vida para merecerla, para conseguirla.(74)
Ante la eternidad, el apóstol la define de la forma siguiente:
"…lo eterno es apetecible y hermoso" y luego:
Todos los hombres tienen la idea de la eternidad: unos de eternidad iluminada y pura, encendida en la existencia con todos los deberes, gozada más allá de vivir con todas las armonías; otros de una eternidad esclava, envuelta en polvo, sujeta a polvo, polvo ella, sin esperanza ni consuelo, sin redención y sin belleza.(75)
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19>
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
Tel.: 239-455-8407
