Nueva York. Mercado escuchó y seguramente consoló las incomprensiones familiares y las quejas que afectaban a Martí cuando Doña Leonor le escribía reprochándole la insuficiencia de su ayuda monetaria, incapaz de alimentar la pobreza familiar. Y sin embargo, en esas epístolas no aparece el nombre de María García Granados, “la Niña de Guatemala”, aunque sí la mención del General, su padre, y de una casa amiga en ese país, que atravesaba una crisis. Mercado debió ser un oyente de intachable discreción, de magnífica generosidad, de inagotable paciencia. Martí lo quería y admiraba: Cito: "Tengo en México un vivo ejemplo de honradez acrisolada y modelo de hombres". "Toda su casa de usted es almohada". "¿Qué amigo tengo yo mejor en el mundo que usted?" Mercado le procuró a Don Mariano un empleo de sastre del ejército; arrancó a Martí de la pasión por la actriz Concha Padilla, en Ciudad México, y para ello le presentó a Carmen Zayas Bazán; le gestionó en Cuba los documentos para la boda, y celebró esa boda con una fiesta en su casa; lo albergó en su hogar en 1894 cuando seguramente fue el propio Mercado quien influyó sobre el gobernante Porfirio Díaz para que recibiera a Martí y le diera ayuda económica para la guerra de nuestra independencia.
La última carta a Mercado, inconclusa y fechada en Dos Ríos, el 18 de mayo de 1895, recoge el testamento político de Martí: "Ya estoy todos los días en peligro de dar la vida por mi país y por mi deber"..."de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América". Martí quería impedir con esta guerra la anexión de los pueblos de Nuestra América al “Norte revuelto y brutal que los desprecia”. Martí consideraba que esta guerra evitaría la anexión a los Estados Unidos porque (cito:) "los Estados Unidos no pueden contraer, puesto que la guerra no aceptará la anexión, el compromiso odioso y absurdo de abatir por su cuenta y con sus armas una guerra de independencia americana". (Fin de cita). El ánimo de Martí, antes de apagarse, reveló en esta carta la alegría del inmenso deber cumplido. Es su carta más luminosa a Mercado. Se pronunció en ella contra la autonomía para nuestra isla, y puso su fe en "la masa inteligente y creadora de blancos y de negros". Le sugirió a Mercado que México ayudara a esta campaña. Expresó su optimismo en la victoria por el empuje que le veía a la guerra. Anunció que iba a deponer ante la Revolución la autoridad que la emigración le había dado. Propugnó una asamblea de delegados de los revolucionarios en armas. Aceptó que el Ejército tuviera libertad, sin las trabas que la Cámara le opuso en la guerra de los Diez Años. Quería que la Revolución ostentara representación republicana. No tuvo intereses personales mezquinos en esta guerra, y anunció: "Sé desaparecer"..Pero sabía también que nos dejaría su herencia ideológica porque su pensamiento no podría ya ser borrado de nuestra nación.
En estas cartas de Martí está su dimensión humana entera: el político, el pensador, el poeta, el hombre. Tienen un interés apasionante que atrapa a lector. En ellas, Martí alababa con generosidad, sin apelar a la lisonja aduladora. Se mostró realista y trascendente, soñador y práctico, íntimo y político, hombre de pensamiento y acción, jamás insultante ni agresivo, siempre benévolo ante los que tenían menos dones que él, invariablemente elegante y lleno de tacto. Fue sincero y sencillo, a la vez que nos descubrió la riqueza y complejidad de su genio. Puso algunos toques de humor. Reveló inmenso calor afectivo, voluntad de servicio en el intento formativo, jovialidad, fineza, afecto cálido, percepción psicológica de la persona a quien escribía, ánimo caballeresco. Sus confidencias nunca rompieron el pudor y la dignidad que lo caracterizaban. Su estilo espistolar es tan vivo que parece que nos está hablando de muy cerca. Sus cartas estaban dirigidas realmente al destinatario, no a la posteridad. Son tan intensas emocionalmente que parecen recorridas por unrelámpago. Son castizas, impresionistas, modernistas. Tienen toques simbolistas. Encierran silencios: Cito: "...palabras no puedo". Contienen un frecuentísimo uso del me, afectivo y algunas libertades gramaticales que asustaron a Unamuno. Son, en suma, documentos que revelan a un hombre de cuerpo entero. Un hombre que en su clarividencia y su generosidad, vivió como el alemán Wasserman dijo en su novela El Hombrecillo de los Gansos, que deben vivir los creadores, cuando alertó: "Aparta tu mirada del fantasma y sé primero un hombre para ser después un creador. Porque sólo cuando hayas aprendido a ser un hombre, sabrás hacer de ti un creador".
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
Tel.: 239-455-8407

Preguntas
Frecuentes
Someter preguntas
Bibliografía
Premio José Martí
Tienda en línea
JM
Educ Foundation, Inc.
¡Apoya a los escritores que mantienen viva nuestra cultura: ¡Compra un libro!
Al comprar un libro, nos ayudas también a mantener la Fundación Educacional José Martí. Las ganacias serán invertidas en construir esta página web, y así podremos ofrecer aspectos más amplios de la vida y obra de José Martí.