Ismaelillo: naturaleza, poesía y lenguaje, (cont.)

Sigue la construcción tropológica que, desde el verbo embrida, nos lanza nuevamente al mundo natural, salvaje, de esos potros y hienas, portadores de cualidades aplicables a todo lo que pudiera recibir esa definición dentro del mundo vivencial del poeta: “Mi mano que así embrida /Potros y hienas.” Ante la queja del niño, el rostro del padre “Nieve se trueca”, en la expresión de valor sensorial-afectiva. La sangre, elemento esencial de la vida, se torna centro de la siguiente construcción : “Su sangre, pues, anima /Mis flacas venas: /Con su gozo mi sangre /Se hincha, o se seca”, y esos dos verbos acaso no nos están remitiendo, posible sugerencia, a la corriente crecida o agotada, según la alimente la lluvia, de un río?

Luego, la invitación al hijo hacia el cariño y el mundo paterno, simbolizado en dos elementos: “Venga mi caballero por esta senda /Entrese mi tirano /Por esta cueva”

Sigue una construcción tropológica donde domina el símil, sobre la base de elementos a través de los cuales se expresa lo que significa el hijo para él: “Tal es, cuando a mis ojos /Su imagen llega, /Cual si en lóbrego antro /Pálida estrella, /Con fulgores de ópalo /Todo vistiera. /A su paso la sombra /Matices muestra, /Como al sol que las hiere /Las nubes negras.”. Antro, estrella, ópalo, sombra (que no es más que el efecto natural que produce el sol al incidir sobre los objetos) sol, nubes; todas referencias no meramente visuales, sino encaminadas, en conjunto, a recrear un estado, una faceta de la relación padre-hijo.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 >

Preguntas Frecuentes
Someter preguntas
Bibliografía
Premio José Martí

Tienda en línea
JM Educ Foundation, Inc.

Para comentarios puedes dirigirte a:
pernas90@hotmail.com

Artículos de Mirtha J. Fernández que aparecen en nuestras páginas:
Ismaelillo: naturaleza, poesía y lenguaje
Para llegar al Ismaelillo

Preguntas Frecuentes
Libro de Visitas
Boletín de Noticias
Tienda en Línea