Ismaelillo: naturaleza, poesía y lenguaje, (cont.)
Y cual si el monte alegre,
Queriendo holgarse
Al alba enamorado
Con voces ágiles,
Sus hilillos sonoros
Desanudase,
Y salpicando riscos
Labrando esmaltes,
refrescando sedientas
Cálidas cauces,
Echáralos risueños
Por falda y valle,
Así al alba del alma
Regocijándose,
Mi espíritu encendido
Me echa a raudales
Por las mejillas secas
Lágrimas suaves.
Y no se trata de una imagen que apela solamente a la connotación visual de las realidades asociadas. Hay una fuerza oculta que las iguala, y de eso se trata, sobre todo. La sucesión de símiles que continúa esa expresión así lo confirma:
Me siento, cual si en magno
Templo oficiase;
Cual si mi alma por mirra
Virtiese al aire;
Cual si en mi hombro surgieran
Fuerzas de Atlante;
Cual si el sol en mi seno
La luz fraguase;
Y estallo, hiervo, vibro.
Alas me nacen.
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