Martí en Nueva York Por el Dr. Eduardo Lolo, (cont.)
Pero era la cultura hispana en su conjunto, y no solamente la literatura y la pintura, lo que Martí se propuso colocar frente a los lectores norteamericanos. Lógicas alabanzas y justas críticas, según ese ideario que ya venía formando desde su adolescencia, permean las crónicas martianas en inglés. En todos sus trabajos en esa lengua publicados en Nueva York, Martí trata de presentar a sus lectores anglosajones una visión de primera mano del mundo español contemporáneo. En ello creo intuir un propósito nada velado de acercarlos a las raíces de la cultura hispanoamericana en Europa como paso imprescindible para entender la de sus vecinos del sur. Era necesario que los norteamericanos vieran la conexión entre Hispanoamérica y España a partir de la conocida entre los EE.UU. y la Gran Bretaña; que España era para la América Hispana lo que Inglaterra había sido para la anglosajona. El corolario implícito acercaría a los americanos de una y otra raíz cultural europea; lo común en pugna con lo diferente. Los símiles se hacen más patentes cuando Martí se aparta del arte propiamente dicho y se convierte en cronista social, en el verdadero sentido del término. Su descripción de la aristocracia española era del todo cónsona con la imagen que los norteamericanos tenían de la inglesa.
Consecuentemente, era tan lógica la rebelión de los hispanoamericanos contra esa Europa decadente como la de sus vecinos del norte contra la británica. Es más, hay pruebas de que Martí intentó extender sus crónicas en inglés más allá de España para incluir temas hispanoamericanos. En ese sentido, una carta suya de 1884 habla de una concertación con Dana para la redacción de un grupo de trabajos (“cartas de viaje” los llamó Martí) sobre Hispanoamérica. Existen unos apuntes en francés titulados “Un voyage á Venezuela” que parecen ser para una crónica para The Sun que Martí nunca escribió o que, de haberlo hecho, no llegó a publicarse. En realidad los viajes que iban a servir de fuente para esas crónicas no se materializaron entonces y ya después la dedicación total de Martí a la causa de la independencia de Cuba conjeturo le hicieron imposible seguir con sus colaboraciones en The Sun. En todo caso, creo queda fuera de toda duda su intención de ampliar el mundo ‘conocido’ por los lectores neoyorquinos de entonces más allá de su versión anglosajona, abriendo esa puerta de entrada a la cultura española que hasta Martí había permanecido prácticamente cerrada para el norteamericano promedio.
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
Tel.: 239-455-8407

