Poética de José Martí, (cont.)
Por sostener estos criterios en todo momento proclamará la necesidad de que el poeta se libre de trabas y se atreva a ser quien es. Así –muy temprano en su vida– en una carta escribirá:
La época es libre, séalo el verso… que mientras más límites se salvan, se está más cerca de lo ilímite; y mientras más trabas rompe el hombre, más cerca está de la divinidad germinadora.(34)
Pero cuidado. No se malinterprete. No se estime que esa libertad carece de límites. En modo alguno. De un lado debe perseguir la belleza y, muy importante, ajustarse a la esencia de lo que anida en lo hondo del poeta. De ahí que alguna vez diga:
Uno es el lenguaje del gabinete, otro el del agitado parlamento. Una lengua habla la áspera polémica; otra la reposada biografía.(35)
O esto:
La frase tiene sus lujos, como el vestido, y cual se viste de lana, y cual de seda, y cual se enoja porque siendo de lana su vestido no gusta que sea de seda el de otro. Pues ¿cuándo empezó a ser condición nula el esmero?(36)
Porque Martí pensaba así fue enemigo de toda imitación y la condenó siempre que pudo. Lo que explica su irritación cuando alguien se la imputaba. Por eso, y hasta con lo que debe haber parecido insufrible altanería, protestará airadamente cuando tal ocurre. Y por lo mismo dirá. en el prólogo a sus Versos Libres:
Estos son mis versos. Son como son. A nadie los pedí prestados. mientras no pude encerrar íntegras mis visiones en una forma adecuada a ellas, dejé volar mis visiones: ¡oh, cuánto áureo amigo que ya nunca ha vuelto! Pero la poesía tiene su honradez, y yo he querido siempre ser honrado. Recortar versos también sé, pero no quiero.(37)
Y esta otra protesta por el mismo motivo:
...no se me calumnie, diciendo que quiero imitar nada ajeno; mi objeto es desembarazar del lenguaje inútil la poesía; hacerla duradera haciéndola sincera, haciéndola vigorosa, haciéndola sobria, no dejando más hojas que las necesarias para hacer brillar la flor… Denunciar el vulgar culto a la rima, y hacer a ésta esclava del pensamiento, vía suya, órgano suyo, traje suyo.(38)
No puede hacerse esta labor, por supuesto, sin un largo estudio y una reposada meditación. Así lo hizo él y dentro de qué límites. Por eso fue tan buen amigo de la noche como lo ha destacado José Olivio Jiménez; en un excelente estudio.(39)
Igualmente estaba convencido Martí de la necesidad del estudio y sus Cuadernos de Trabajo dan prueba de ello. En una nota escribirá:
…ni el tener veinticinco años, y haber hecho unos cuantos versos, es titulo para ser rico y feliz, y presidir sobre los franceses, sino que hay que estudiar mucho manuscrito y pasar sendos inviernos desenterrando novedades en las bibliotecas, y largos veranos estudiando en lo vivo a las gentes, y tentar mucho, y caer mucho, antes de ganar fama de meritorio y adquirir persona…(40)
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