ANÉCDOTAS DE JOSÉ MARTÍ

ASÍ FUE MARTÍ por Gonzalo de Quesada y Miranda

Anécdota #5-PARA NO OLVIDAR

Debido a las gestiones de José María Sardá, rico contratista catalán y amigo de la familia de Martí, el joven rebelde fue indultado en septiembre de 1870, debiendo ser confinado en Isla de Pinos.

Al llegar a la finca “El Abra” de Sardá, en Nueva Gerona, donde residió hasta su deportación a España, lo primero que hizo el catalán fue librarlo de los dolorosos grillos. Martí le expresó emocionado su agradecimiento, y le pidió que se los entregara como el obsequio más valioso que podía hacerle.

Cuando Martí se paseaba por las habitaciones de la casa, llevaba los anillos en los bolsillos del pantalón y hundía en ellos las manos como para sentir mejor los hierros que habían macerado su carne. Y de noche los colocaba bajo su almohada para no olvidar el dolor de los cubanos oprimidos y torturados en el presidio político.

Ver mis compras A inicio de sección Premio José Martí
ANÉCDOTAS HUMANAS

ANÉCDOTAS POLÍTICAS:
El espíritu de Agramonte
No quepo en los calzones
Con los desatinos de España
Habilidad martiana
La herida abierta
Juntos
Libertad para todos
Luto por Cuba
Martí y el león
Nuestra pobre patria
Pan de camaradas
Para no olvidar
Quiebro mi copa
Revolución pasada
Un loco peligroso

Preguntas Frecuentes
Libro de Visitas
Boletín de Noticias
Tienda en Línea