Artículo

Julián del Casal por José Martí, (cont.)

Por toda nuestra América era Julián del Casal muy conocido y amado, y ya se oirán los elogios y las tristezas. Y es que en América está ya en flor la gente nueva, que pide peso a la prosa y condición al verso, y quiere trabajo y realidad en la política y en la literatura. Lo hinchado cansó, y la política hueca y rudimentaria, y aquella falsa lozanía de las letras que recuerda los perros aventados del loco de Cervantes. Es como una familia en América esta generación literaria, que principió por el rebusco imitado, y está ya en la elegancia suelta y concisa, y en la expresión artística y sincera, breve y tallada, del sentimiento personal y del juicio criollo y directo. El verso, para estos trabajadores, ha de ir sonando y volando. El verso, hijo de la emoción, ha de ser fino y profundo, como una nota de arpa. No se ha de decir lo raro, sino el instante raro de la emoción noble o graciosa. Y ese verso, con aplauso y cariño de los americanos, era el que trabajaba Julián del Casal. Y luego, había otra razón para que lo amasen; y fue que la poesía doliente y caprichosa que le vino de Francia con la rima excelsa, paró por ser en él la expresión natural del poco apego que artista tan delicado había de sentir por aquel país de sus entrañas, donde la conciencia oculta o confesa de la general humillación trae a todo el mundo como acorralado, o como un antifaz, sin gusto ni poder para la franqueza y las gracias del alma. La poesía vive de honra.

Murió el pobre poeta, y no lo llegamos a conocer. Así vamos todos, en esa pobre tierra nuestra, partidos en dos, con nuestras energías regadas por el mundo, viviendo sin persona en los pueblos ajenos, y con la persona extraña sentada en los sillones de nuestro pueblo propio! Nos agriamos en vez de amarnos. Nos encelamos en vez de abrir vía juntos. Nos queremos como por entre las rejas de una prisión. ¡En verdad que es tiempo de acabar! Ya Julián del Casal acabó, joven y triste. Quedan sus versos. La América lo quiere, por fino y por sincero. Las mujeres lo lloran.

1 2

Ver mis compras A inicio de sección Premio José Martí
Otros cubanos ilustres:
Ignacio Agramonte
José María T. Aguirre y Valdés
Nicolás Azcárate y Escobedo Antonio Bachiller y Morales Enrique Collazo
Bernabé de Varona Borrero
Julián del Casal
José María Heredia
José María Izaguirre
José F. Martí Zayas-Bazán Rafael María Mendive y Daumy
Manuel Mercado
Luisa Pérez y Montes de Oca
Néstor Ponce de León
Henry Reeve
Ramón Roa y Gari
José Ignacio Rodríguez
Julio Sanguily y Garritte
Carlos Sauvalle Blain
Enrique Trujillo y Cárdenas
Fermín Valdés Domínguez

Carmen Zayas-Bazán

Preguntas Frecuentes
Libro de Visitas
Boletín de Noticias
Tienda en Línea