Aspectos de La guantanamera
La guantanamera por María Argelia Vizcaíno, (cont.)
Parte IV de IV
Observaciones sobre su origen
Ejemplo de la guaracha de Espígul.
Voz y Coro: “Guantanamera, guajira guantanamera, guantanamera, etc....”
Guía: “El canto será mi muerte, tal vez la felicidad y
yo de conformidad, espero cualquier suerte. Así que mi cuerpo inerte,
lo llevan al Campo Santo. Allí no yo quiero llanto, quiero para mí
ventura.” Coro.
“ Siendo tan larga mi vista, yo vi una cosa extraña a un gato
pelando caña, a un ratón motorista. A una vieja oculista, de
dependiente un ternero. A un conejo cocinero, que a lo lejos se reía.”
Coro.
“ Me paso la vida entera, cantándole a las muchachas y ojalá
que yo pudiera, nombrar en esta guaracha el nombre de una montuna, de las
doce que yo tengo. Que aunque yo no las mantengo, no me dejan ver ninguna.”
Coro y final.
Aparentemente el estribillo al que se refiere Rosell que no es igual a la de Joseíto debe ser por la melodía y el ritmo y no a la letra, porque ambas repiten: “Guantanamera, guajira guantanamera”. Por eso la confusión respecto al autor. Aquí vemos lo mismo que pasó con las canciones La Bayamesa que son todas diferentes con igual nombre, como La Bayamesa de Fornaris-Céspedes-Moreno, La Bayamesa de Perucho Figueredo que es nuestro Himno Nacional, y La Bayamesa de Sindo Garay. Así apreciamos que existen dos Guantanameras con el mismo nombre y completamente distintas una de otra. La primera es guaracha, la de Espígul y otra Guajira-Son, la de Joseíto-Orbón, aunque este último sólo le desglosó los versos de Martí, pero fue la que se internacionalizó.
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
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