Anexionismo: Cuba y los EEUU
¿QUEREMOS A CUBA?
The Manufacturer: Filadelfia, 16 de marzo de 1889
Se viene afirmando con alguna insistencia que el Gobierno
actual, considerará seriamente el proyecto de invitar a España
a que venda la Isla de Cuba a los Estados Unidos. No se sabe aún de
seguro si el Presidente y sus consejeros tienen realmente esta intención;
pero la noticia no es de tan loca improbabilidad que esté fuera de
propósito discutirla. Que España consintiese en ceder la Isla
por una suma considerable, está muy en lo posible. España es
pobre, y Cuba ha sido tan esquilmada por la rapacidad y mal gobierno de los
españoles, que ya no es la mina rica que era antes. En ninguna parte
se ha comprobado mejor que en la Isla, que el poder absoluto en manos de funcionarios
corrompidos lleva rápidamente a la ruina y a la bancarrota. No es exagerado
suponer que al político español, que no puede esperar ya enriquecerse
robando a Cuba, se le haga la boca agua al pensar en el gran sobrante del
Tesoro americano.
Hay mucho que decir en favor de nuestra adquisición
de la Isla. La empresa halaga la imaginación. Cuba, por lo que puede
dar de sí, es la más espléndida de las Antillas. Se levanta
en medio del Golfo que nos limita por el Sur. Domina ese vasto campo de agua.
La nación que la posea tendrá el señorío casi
exclusivo de las avenidas a cualquiera de los canales interoceánicos.
En Cuba están las bahías más hermosas de toda esa región.
Está tan cercana a la Florida, que la Naturaleza parece indicar su
afiliación a la nación que domine este continente. Su capacidad
productiva no es aventajada por la de ninguna otra porción del globo
terráqueo. Su tabaco es el mejor del mundo. Es el suelo favorito de
la caña. Y su adquisición nos emanciparía inmediatamente
de todo el universo en nuestra provisión de azúcar. Allí
prosperan todos los frutos tropicales. Adueñarnos de la Isla sería
extender los límites de nuestra producción de lo subtropical
a todo lo del trópico. Casi no habría entonces fruto alguno
de cuantos da la tierra que no se produjera dentro de nuestros dominios. Ya
tenemos ahora todo lo que se cría entre el hielo de Maine y los naranjos
de la Florida. Entonces tendremos las sustancias que requieren un sol vivísimo
y un amparo total de los riesgos del hielo. Abriremos además un nuevo
y gran mercado para todo lo que ahora producimos, y ese mercado estará
enteramente en nuestro poder. Podemos hacer con él lo que nos plazca.
Cuba tiene ahora millón y medio de habitantes. En cinco años,
bajo nuestro gobierno, podría doblarse esta población. Estas
ventajas no pueden dejar de atraernos. Merece atención. La energía
americana llevada a aquella Isla, con un gobierno libre, bajo el imperio de
la ley y el orden, con la seguridad de la hacienda y la vida, dueño
el esfuerzo humano de emplearse en todas sus vías propias, haría
de Cuba lo que una vez fue, un productor de riqueza, de poder y fecundidad
maravillosos.
1 2
>
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
webmaster@jose-marti.org
Tel.: 239-455-8407
Acceso Gratis: 1-888-CANTARÉ (226-8273)