Historia
Conflicto entre José Marti y Enrique Collazo-Introducción
CARTA DEL CLUB
MARTIR DE SAN LORENZO A JOSÉ MARTÍ
Key West, 10 de enero de 1892(1)
Sr. José Martí
New York.
Muy estimado compatriota:
Con harto disgusto hemos leído una carta que suscribe el señor Enrique Collazo y que publica La Lucha del 6 del corriente.
No es nuestro propósito irritar los ánimos de compatriotas que puedan -en casos dados- prestar dignos servicios a la causa de la patria, pero sería una debilidad por nuestra parte si dejamos correr sin réplica un concepto harto equivocado y en que incurre, no sabemos por qué causa, el Sr. Enrique Collazo. Dice este Señor... “pero sepa al mismo tiempo (el Sr. Martí) que no rebajamos nuestra conciencia adulando a un pueblo crédulo(2) PARA ARRANCARLE SUS AHORROS”. Puede que el Sr. Collazo crea, como pretende hacerlo creer, que usted, Señor Martí, ha venido a esta emigración que no es tan crédula como supone el Sr. Collazo, a arrancarnos los ahorros. Bueno es que el Sr. Collazo y el mundo entero sepan que usted ha venido aquí, como antes fue a Tampa, invitado por las emigraciones de una y otra colonia. Suponer y sostener lo contrario es falsear los hechos y sería punible complacencia por nuestra parte consentir que tal sucediera.
Es cierto que esta emigración demasiado crédula cuando se le
ha hablado en nombre de la patria, jamás cerró los oídos
a los que pedían por Cuba y para Cuba, y que si algún remordimiento
nos queda es no haber dado mucho más. Pero, usted, Señor Martí,
no ha venido a pedir, no ha venido como dice el Sr. Collazo, a arrancarnos
los ahorros. Usted ha venido a dejarnos un presente valiosísimo, que
no tiene estima, que no es posible justipreciarlo porque ello representa lo
más grandioso y sublime, la última expresión para el
ideal cubano, la unificación de la gran familia cubana, para la organización
eficaz y poderosa del partido revolucionario cubano. En ese concepto miramos
en usted un apóstol de la causa, un patriota ferviente, que si ayer
no combatió, como soldado, en las filas del ejército libertador,
no por eso, pierde su obra, un átomo de importancia.
A los que pelearon en la guerra los admiramos con respeto y cariño;
ellos colocaron los materiales del edificio; pero los que sin haber estado
allí, cuando la lucha armada, hoy la inician y se aprestan al combate
y construyen el edificio, aunque otros llevaron los materiales, los admiramos
al igual que los demás, pues si haber dado, en el pasado, su sangre,
haber depositado en aras de la patria, las afecciones caras de la familia,
también lo es otorgar una cosa y otra en el presente. Y si es meritorio
conservar “cara a cara del gobierno opresor el carácter de cubano
y revolucionario”, allí donde directamente se sufre la vejación
constante del tirano, mucho más lo es rebelarse desde el extranjero,
donde se está libre de humillaciones y de torturas. Allá el
cubano postergado siempre por el español que le humilla y maltrata,
bien puede, sin contraer un gran mérito, conservar su carácter
de cubano y revolucionario; es lo que precede en quien vive en perpetua esclavitud;
pero vivir lejos de la tiranía, libre de vasallaje, a gran distancia
del látigo infame, sufrir indignación por otros y rebelarse
contra opresión que ya no pesa en uno, no deja por cierto de ser tan
meritorio y patriótico como haber peleado ayer en la guerra y estar
dispuesto hoy a volver a la contienda.
En testimonio de adhesión y cariño hacia usted, Srñor Martí, el Club revolucionario “Mártir de San Lorenzo”, le envía esta carta que suscribe a su nombre.
M. Noda. Presidente(3)
T. Ossorio. Secretario(4)
(1) El
Porvenir, Nueva York, 13 de enero de 1892.
(2) Hay una discrepancia con esta palabra que aparece
en esta carta con la primera que Enrique Collazo le escribió a José
Martí. Véase el Capítulo II de este trabajo.
(3) Manuel Noda y Echevarría
(San Diego de Núñez, Pinar del Río, Cuba, 1842-La Habana,
?). Combatió en la Guerra de los Diez Años, en la que alcanzó
el grado de Capitán. En 1870 emigra a los Estados Unidos, a Cayo Hueso,
donde funda el club revolucionario Mártir de San Lorenzo, del que era
presidente a la llegada de Martí a aquella localidad -finales de 1891-
y continuó siéndolo hasta su terminación. Coopera en
la fundación del Partido Revolucionario Cubano y otros clubes durante
la lucha independentista.
(4) Suponemos que la inicial del nombre sea un error
y se trate de Joaquín Osorio y Peña, emigrado cubano natural
de Holguín, residente entonces en Cayo Hueso. Fue miembro de la Convención
Cubana, de la Liga Patriótica y del Club Mártir de San Lorenzo;
contribuyó, además, a la fundación del Partido Revolucionario
Cubano.
1. Discurso pronunciado por José Martí en Tampa, el 26 de noviembre de 1891.
2. Carta del Comandante Enrique Collazo a José Martí, desde La Habana, el 6 de enero de 1892.
3. Carta del CLUB MARTIR DE SAN LORENZO a José Martí, desde Cayo Hueso, el 10 de enero de 1892.
4. Carta de José Martí a Enrique Collazo, desde Nueva York, el 12 de enero de 1892.
5. Carta del Coronel Manuel Sanguily a José Martí, desde La Habana, el 21 de enero de 1892.
6. Carta del Comandante Enrique Collazo a José Martí, desde La Habana, el 24 de enero de 1892.
7. Carta de José Martí a Fernando Figueredo, desde Nueva York, el 9 de febrero de 1892.
8. Carta de José Martí al General Enrique Collazo desde New
York, 8 de mayo de 1894.
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
Tel.: 239-455-8407
