Historia-Conflicto entre
José Marti y Máximo Gómez
Incidente entre José Martí y Máximo
Gómez
Contribución de William Fountain, (cont.)
activa en estas labores de preparación que en su parte mayor caían sobre mí. Renuncié a dejar de verlo. Me quedé sin modos de vida. Pero he hecho bien: y recomienzo mi faena. En mi tierra, lo que haya de ser será: y el puesto más difícil, y que exija desinterés mayor, ese será el mío.-No me asombro de lo que me ha sucedido, aunque me duele: ¡sé ya de tan viejo que a los hombres le es enojosa la virtud! Y esto que yo, si tengo alguna, procuro no enseñársela, para que no me la vean: pero obrar contra ella, no puedo;- Y de esto me viene siempre mal.
Ahora, ¿querrá Ud. ayudarme? ¿querrá Ud. ponerse
a mi lado, a ver si puedo, recogiendo labores de aquí y de allá;
ya en los periódicos de aquí, ya en los de fuera, evitar el
uncirme de nuevo, con estos pensamientos que me queman y estas visiones blancas
que me empujan, a una mesa de comercio, en que me iría muriendo; por
ser en ellas constantes la brusquedad y el egoísmo, de los que cada
muestra y palabra me dan en el corazón, que no sé ya cómo
me vive?-De este pensamiento era del que le hablaba desde hace dos años,
pensando siempre en una manera de arreglar mis labores, de modo que me permitiesen
trabajar en mis propias vías, que es el único modo de dar fruto.
Porque si no, me muero de vergüenza, y me parece que desobedezco a la
voz de adentro, y falto a mi deber, y seré juzgado, puesto que traje
en mí acciones y palabras buenas que no di, como un desertor y un criminal.
Trabajo para un gran diario de Buenos Aires(7);
pero este sueldo va a mamá. Si logro arreglar este género de
vida, y fijar mi plan, trabajaré, como en este mismo instante, para
el Sun de aquí, para el que escribo en francés ¡yo, a
quien Ud. corrigió una vez, con dulzura de evangelista, un envoyerai
por un enverrai!- Lo que le pido es esto, y se lo pido urgentemente, y como
a Ud. pudiera yo con más eficacia pedírselo. Me va en ello,
ahora, el enderezamiento de mi vida, que de aquí a un mes sería
angustiosa; y, después, me va en ello la fuerza de mi inteligencia,
y la salud del alma:-Dos cosas se me ocurren, y una la tenía pensada
mucho tiempo ha: ¿vendría bien, para el Diario
Oficial de México, con una remuneración que sin ser excesiva,
compensase en algo la labor, de 50 a 100, según el tiempo empleado,
una especie de redacción constante de asuntos norteamericanos, estudiados,
sin comentarios comprometedores, en cuanto, y ahora es mucho e importantísimo,
hiciesen relación a todos los pueblos de nuestra raza, y en especial
al mexicano?
Impresión de Máximo
Gómez a la carta de José Martí Carta
de José Martí a Manuel Mercado
Carta
Rimada de José Martí a Enrique Estrázulas
Carta de
José Martí a los cubanos de Nueva York
Carta de José Martí
al director de EL AVISADOR CUBANO
Carta a Francisco
Domíguez y José Alfonso Lucena
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
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