Historia-Conflicto entre
José Marti y Máximo Gómez
Incidente entre José Martí y Máximo
Gómez
Contribución de William Fountain, (cont.)
Naturalmente, ese trabajo que es más que el de un redactor diario asiduo, no lo podría hacer para un periódico solo, a menos que no compensase poe sí solo el tiempo empleado en él, como tres años ha hice con La Opinión de Caracas, lo que abandoné por ser condición para continuar aquella labor que consintiese en alabar en ella las abominaciones de Guzmán Blanco. Con $120 me basta para la vida: tengo probabilidades de que los periódicos que le he dicho de Montevideo y Santiago tomen esta serie de trabajos, que se publicarían en un periódico de cada país a un mismo tiempo: y eso me habilita a ofrecer toda esa labor por $40 oro americano al periódico mexicano que viese utilidad en ella. Ud. me cuidaría, por serme vital, de la constancia de la paga. ¿No ve que me debe estar dando vergüenza hablarle de esto? Creo esto realizable, y acaso lo del Diario, aunque más fácilmente lo otro.-Por poco me propongo dar mucho; que por no mío ha de valer, sino porque será de cosas de interés, nuevas y vivas. Siéndome esta labor grata ¡qué diligencia no pondré yo en ella!- que no he perdido nada de la que Ud. me conoció,-sino que la tengo crecida, por el disgusto que los trabajos nimios del comercio me causan, y el agradecimiento con que vería el poder librarme de ellos,-y por ser estas labores que reúnen a la vez la animación, la hermosura y el desinterés que me son esenciales, en cuanto hago y veo, para la vida.-
Ya le he hablado bastante, aunque nada de la inquietud y necesidad con que espero su respuesta, que me es tan importante, para poder decidir acá mi futuro género de vida, y por estar hoy sin ninguno fijo, que le agradecería que, en caso de conseguir una u otra cosa de las que le propongo, me telegrafiase una sola palabra “Sí”, al Consulado del Uruguay, 17 y 19 William Street, Room 20, dirigida a mí.
Y olvídese, olvídese de lo que he ocupado tanto tiempo en estas tristezas e intereses míos; pero si puede, ayúdeme.
De descontento, callo.
Bese la mano a Lola, y las mejillas a sus hijos, Carmen, buena: mi hijo,
una copa de nácar: mis padres en La Habana; y yo, de tal manera en
mi interior, que sólo a Ud. podría decírsela.-
Su hno.
J. Martí
O.C.., t. 20, p. 74-78. Cotejada con el manuscrito original.
Impresión de Máximo
Gómez a la carta de José Martí Carta
de José Martí a Manuel Mercado
Carta
Rimada de José Martí a Enrique Estrázulas
Carta de
José Martí a los cubanos de Nueva York
Carta de José Martí
al director de EL AVISADOR CUBANO
Carta a Francisco
Domíguez y José Alfonso Lucena
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
Tel.: 239-455-8407
